Para tener dientes sanos es necesario enseñarles desde pequeños una correcta higiene oral. Ciertas costumbres erróneas, por la frecuencia o la modalidad de uso del cepillo de dientes, a la larga pueden perjudicar la salud de los dientes
El objetivo de la higiene oral es la de prevenir o reducir al mínimo tanto la caries como las enfermedades periodontales. En primer lugar es fundamental prevenir la formación de la placa bacteriana. La placa está constituida por una acumulación de bacterias que al reproducirse y multiplicarse se organizan hasta provocar una masa invisible que progresivamente se endurece y se adentra cada vez más debajo de las encías, irritándolas e inflamándolas hasta provocar la destrucción del diente. El dentífrico y el cepillo de dientes son las mejores armas para prevenir la caries y la formación de la placa bacteriana.
Para que sea eficaz, el cepillo de dientes debe ser medianamente suave con un mango rígido y una inclinación que facilite el agarre. El cabezal del cepillo de dientes no debe ser demasiado grande para que alcance también los dientes posteriores.
La limpieza de los dientes con el cepillo debe realizarse por lo menos dos veces al día: por la mañana inmediatamente después del desayuno y por la noche antes del descanso nocturno. El cepillo de dientes solo puede eliminar una parte de la placa bacteriana, la de la superficie interna y externa del diente, y de la superficie útil para la masticación. No es capaz de eliminar la parte de la placa que anida en los espacios interdentales, por lo que, incluso con los más pequeños, es esencial completar el uso del cepillo de dientes con otros instrumentos. El más importante es el hilo interdental: debe pasarse delicadamente entre los dientes para eliminar todos los restos de comida y la placa que el cepillo no puede eliminar. Por el contrario, están contraindicados, sobre todo para los niños tanto grandes como pequeños, otros instrumentos como suaves palillos de dientes o los llamados cepillos interdentales, porque un uso impropio de los mismos puede provocar fácilmente lesiones en los niños. En los niños con prótesis fijas o móviles la higiene oral debe ser aún más cuidadosa: estos aparatos favorecen la acumulación de restos de comida, aumentando el desarrollo de la placa bacteriana.
También es muy importante el tipo de dentífrico. Por desgracia no existen dentífricos que puedan prevenir la placa y por lo tanto la caries dental, pero hay buenos dentífricos que contienen algunas sustancias útiles para limpiar el diente y eliminar la placa. Son limpiadores que disminuyen la tensión superficial del diente, facilitando la eliminación de la placa. Por el contrario, existen otros dentífricos que pueden ser dañinos: son aquellos que contienen sustancias abrasivas y que normalmente se utilizan para eliminar manchas antiestéticas, provocadas por ejemplo por el tabaco o alimentos particulares; o bien los que contienen sustancias enzimáticas, que pueden alterar la flora bacteriana de la cavidad bucal. |