Una velada importante y una dura jornada a las espaldas. Además, sólo tienes diez minutos para maquillarte así que no pierdas tiempo y ponte inmediatamente manos a la obra
Si tras una dura jornada de trabajo te espera una velada importante, no te desanimes y no pienses que no podrás presentarte guapa. Con un pequeño esfuerzo podrás conseguir un resultado estupendo incluso en diez minutos.
El primer paso que hay que realizar es una limpieza de la cara. Si no tienes toallitas desmaquilladoras, utiliza leche y tónico para eliminar completamente los restos de maquillaje. Para pulir la piel y borrar las pequeñas arrugas, extiende una crema con efecto lifting.
Con la esponjita aplica una base de maquillaje, fluido para un efecto natural, compacto para conseguir un efecto más visible, pero siempre y rigurosamente claro: las luces artificiales dan a la piel oscura un aspecto pesado. Una vez terminada esta operación, tampona la cara con un pañuelo de papel. Una capa de polvos sueltos te dejará la piel aterciopelada y además fijará el maquillaje durante más tiempo.
A continuación maquíllate utilizando matices de gran efecto; para los ojos y la boca elige colores claros. En los ojos puedes ponerte una sombra en polvos de color beige o rosa, esfumándola con las puntas de los dedos desde el centro del ojo hacia la parte externa y hacia arriba. Si tienes prisa es mejor no utilizar el eyeliner para evitar "desastres"; es mejor optar por el lápiz. Aplica el rímel sólo en las pestañas más externas, para evitar que se corra.
Para los labios por el contrario evita el lápiz y en su lugar aplica un pintalabios opaco con el pincel. Si no tienes buen pulso, es mejor que utilices un brillo de labios con un poco de color.
Una vez maquillada, nebuliza sobre la cara un poco de agua termal. Este último procedimiento, además de fijar el maquillaje, ayuda a mantener la piel hidratada. |