Algunos “amigos del hombre” pueden ayudar a los chicos, pero también a los adultos, a relajarse y a mejorar su bienestar en contacto con la naturaleza
La pet-theraphy se basa en la relación con los animales: el término inglés “pet” significa precisamente “animal de compañía”, y la definición se traduce como “terapia con animales domésticos que se acarician”. Ya sea un perro o un gato, un conejito o un caballo, lo importante es que sea un animal querido, elegido como un amigo especial.
Más que una terapia propiamente dicha, esta disciplina o actividad indica un conjunto de actuaciones educativas y recreativas, pero también terapéuticas puestas en práctica con la ayuda de los animales para dar bienestar a los niños, a los chicos, y también a adultos y ancianos; algunos estudios han demostrado que la cercanía y el contacto con algunos “amigos del hombre” mejora las funciones físicas, sociales y también psicológicas de las personas.
El animal entra en contacto con las emociones y desarrolla la capacidad de juego de los niños; también por este motivo la pet-theraphy ha sido introducida en algunas consultas pediátricas de hospitales: los expertos han comprobado que la presencia de perros – razas como el golden retriver o el labrador, por ejemplo – mejora la calidad del humor, relaja y disminuye el estrés o la ansiedad. Acariciar a un animal – dicen los estudiosos – o contemplar un acuario lleno de peces de colores que nadan produce un efecto beneficioso en grandes y pequeños: el latido del corazón disminuye su frecuencia y baja la presión sanguínea, señales de una calma interior que crece y estabiliza el humor.
Los chicos pueden entrar en contacto con la pet-theraphy en asociaciones o granjas sociales, en las que – bajo la guía de veterinarios, psicólogos y operadores – es posible desarrollar algunas actividades y tareas específicas junto con los animales. De esta forma se aprende, respetando los tiempos y las reacciones del animal, a controlarse a sí mismos y la importancia de las reglas. En algunos casos, la pet-theraphy se practica con niños discapacitados, porque potencia sus capacidades de conocimiento y amplia su esfera emotiva, además de mejorar sus movimientos y su bienestar psicológico.
A nivel individual o en pequeños grupos, la pet-theraphy puede ser para los niños un momento de juego y al mismo tiempo de profunda armonía con si mismos y con la naturaleza: participar en el desarrollo y el crecimiento de otro ser vivo significa establecer relaciones de confianza, hacer crecer la capacidad de socialización, pero también aumentar las habilidades motoras y perceptivas. Sin olvidarnos de la sensación de placer y de afecto que transmite el contacto físico y directo con un animal, la interacción con él, observando y aprendiendo el significado de sus comportamientos.
Conociendo mejor a los animales, los chicos podrán realizar dibujos, murales, o sacar fotos y hacer vídeos sobre ellos, comprendiendo mejor y desde cerca lo que significa cuidar de un animal.
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